
Se trata de viviendas en régimen de alquiler para personas a partir de 60 años que cuenten con plena autonomía funcional y quieran vivir independientes, pero con acceso a algunos servicios.
Ser mayor de 60 años o en caso de personas con discapacidad reconocida deberá de ser de más del 40% si es motriz o del 65% si es de otro tipo. En el caso de parejas, uno de los dos tiene que cumplir con este requisito.
Los apartamentos tutelados no tienen las mismas características que una residencia. Las personas llevan una vida completamente independiente, pero reciben varios servicios básicos para facilitarles el día a día. Entre ellos, conserje, limpieza mensual, mantenimiento, educadora social y acceso a zonas comunes.
Los residentes pueden optar a las subvenciones del Gobierno de Navarra para el alquiler de vivienda habitual vigentes en cada momento.
En todos los apartamentos situados en Pamplona se realiza una limpieza mensual. Asimismo, nos ocupamos del mantenimiento regular de las zonas comunes. Los inquilinos pueden contratar un servicio adicional de limpieza.
La superficie útil de cada apartamento y la distribución está pensada para personas solas o parejas. Con más residentes, no cumpliría con las condiciones mínimas de habitabilidad.
Pese a que en el contrato y en el reglamento se indica que no es posible tener mascotas, está admitida la tenencia de mascotas de pequeño tamaño, siempre que se cumplan estrictamente las normas y no afecte a la convivencia con los demás residentes.
Todos los apartamentos se alquilan con cocina y baño equipados y el resto sin amueblar. Los inquilinos que así lo deseen podrán llevar su propio mobiliario, siempre acorde con el espacio disponible y garantizando las condiciones de movilidad.