Consejos de salud

Ya hemos hablado en numerosas ocasiones de una situación que se da con relativa frecuencia entre el colectivo de las personas mayores y que no es otro que la soledad. También os he comentado que este hecho produce más fallecimientos entre las personas de edad avanzada que el tabaco. Por eso hoy vamos a centrarnos en adquirir consciencia de este hecho y ver de qué manera podemos romper ese círculo vicioso que nos puede llegar a hacer muy dolorosa nuestra última etapa de la vida.

Hoy vamos a reflexionar acerca de cómo fomentar y/o mantener relaciones con el resto de la comunidad, dado que tenemos mucho que ganar y nada que perder con ello.

Son muchos los estudios que demuestran que las relaciones sociales tienen mucho que ver con la salud física y mental, porque la sensación de bienestar que proporciona compartir nuestro tiempo con otras personas nos aumenta la calidad de nuestra vida. Y esto es debido a que nos va a ayudar a fomentar nuestros hábitos de vida saludables. Quedar con amigos y amigas para dar una vuelta, hacer ejercicio en compañía, apuntarse a talleres y cursillos para aprender cosas nuevas, nos hará sentirnos mejor y más sanos. A estas alturas ya somos plenamente conocedores de que aumentar nuestra actividad mejora nuestra salud.

Pero no es difícil conseguirlo, cada día me ofrece ocasiones para “salir de casa” y así poder compartir momentos con otras personas. Solo tengo que aprender a aprovecharlas. No se trata de tener que hacer grandes planes o proyectos desorbitados, veamos.

Hacer la compra, esta sencilla actividad determina que me tengo que preparar para salir con buen aspecto, determina igualmente que, de paso, puedo quedar con mi vecina, mi amiga o mi familiar para dar un paseo, participar en una charla, ir a tomar un café, a bailar… Todo resulta más agradable si se hace en compañía. Además el ejercicio físico que supone este hecho de salir de casa mejora mi sensación de bienestar. Y no sólo eso, siendo más sociable puedo conocer a más gente y ampliar mis amistades.

En otras ocasiones, soy yo quien acompaño a otra persona que no puede salir de casa por algún otro motivo, o que no puede hacerlo sola. Realizo labores de voluntariado social, y no solo de manera reglada a través de una asociación o entidad, que dicho sea de paso es lo más recomendable. Yo puedo dedicar parte de mi tiempo para ayudar a alguien que en ese momento lo necesita más que yo, y estas buenas acciones sociales, también tienen una gran recompensa.

Animarse a salir de casa

Es verdad que, a veces, me supone un pequeño esfuerzo el salir de casa, pero cuando vuelvo me siento mucho mejor , estoy más animado, más fuerte.

Dispongo de tiempo y soy su dueño, pero al relacionarme, también tengo que tener en cuenta que cuando comparto con los demás participando en grupos sociales, yo soy una parte, y una parte importante, pero los demás también. Por lo tanto:

  • Tienes que aceptar a la gente como es, y darles oportunidades, ya que, a veces, los prejuicios que hacemos de los otros antes de conocerlos no nos permite llegar a conocer a personas estupendas.
  • Devuelve una imagen positiva de ti a las otras personas. No vayas de amargado. Anima a los demás.
  • Critica actos, pero NUNCA, personas.
  • Permite que los demás también digan lo que sienten. Valora su punto de vista. No lo desprecies.
  • Comunicarse es hablar, pero también ESCUCHAR. Demostrar interés en lo que nos cuentan, comprender sus circunstancias, mirar las cosas desde su punto de vista.
  • Implicarnos en el mundo que nos rodea, participar, ofrecer pero…..también saber pedir ayuda. Es decir, CONSTRUIR LAZOS con la gente que queremos.
  • Y, finalmente, como conclusión:
  • Manteniendo relaciones sociales, disminuye mi estrés, cuantas más y mejores relaciones sociales mejor.

Si me comunico, hablo con otras personas, salgo de casa, todo esto va a determinar que mi corazón, mis arterias, mi organismo en general va a beneficiarse por ello.

Y algo que a veces se nos pasa por alto, también mis defensas se van a ver reforzadas, enfermaré menos.

Mi salud y bienestar depende de una buena actitud. ¡Hoy voy a dar el primer paso!

 

Lourdes Gorricho
Directora de los Apartamentos Tutelados de Proginsa